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Los escritores cubanos y el Gran Hermano

Los escritores cubanos y el Gran Hermano
En su guarida de Punto Cero, bien alejado de todas las masas, el tirano
contempla en silencio, porque así ha tenido que ser, cómo se le rebelan
sus ovejas
martes, junio 9, 2015 | Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba. – Posiblemente todo comenzó en la Sierra Maestra, poco
antes del año 1958 del siglo pasado. Hasta allí llegaron cuantos
curiosos andaban por este mundo, para ver cómo un tipo acompañado de
improvisados guerreros, encaramado en una loma y armado de un fusil con
mirilla telescópica, se empeñaba en conquistar un país de seis millones
de habitantes.

Hasta allí llegaron de visita periodistas de primera línea y famosos
actores de Hollywood. Para quedarse, algunos sacerdotes, algunos médicos
y muy pocos comunistas.

Pero nunca visitó en sus lomas a Fidel Castro, o al Iluminado, como lo
llamó no hace mucho el dirigente político Miguel Barnet, un escritor
extranjero o cubano consagrado de la época. Ni siquiera aquellos cubanos
que comenzaban a ser conocidos en su quehacer literario y que en la
estampida del triunfo, se apresuraron a ocupar las primeras filas del
teatro revolucionario.

Ernesto Che Guevara lo dejó claramente escrito en el folleto ¨El
socialismo y el hombre en Cuba¨: El pecado original de los intelectuales
cubanos fue no haber participado activamente en la lucha contra Batista;
no son auténticamente revolucionarios.

Fidel Castro se grabó eso en su mente.

En las cronologías editadas por el régimen, se dijo que el Primer
Congreso de Escritores y Artistas de Cuba, celebrado el 18 de agosto de
1961, fue ¨un evento que desempeñó un importante papel en los esfuerzos
por erradicar toda tendencia orientada a socavar la unidad nacional y a
toda conceptualización apolítica de la cultura¨.

O sea, que la verdadera razón era y es utilizar la cultura para
beneficio de la ideología en el poder.

Me consta, porque fui -o soy- miembro fundadora de la Unión Nacional de
Escritores y Artistas Cubanos –UNEAC-, que a nivel de pasillo se
comentaba en su sede que el Comandante Invicto no ocultaba su desprecio
por la masa de los escribidores.

No le agradaban. Mucho menos los poetas.

El 13 de marzo de 1966, bien lo recuerdo, en un discurso, amenazó a los
miembros homosexuales de la UNEAC con ser enviados a campos de
concentración para que trabajaran en la agricultura.

A la sede, situada en la calle 17 y H, del Vedado, nunca asistió a las
tantas recepciones, cocteles y asambleas anuales que allí se celebraron
a partir de 1962 y a las que siempre fue invitado.

Prefería no dejar una caza de patos que reunirse con los artistas y
creadores literarios.

En una ocasión, para burlarse, durante días usó un libro de poesía como
agenda de trabajo, de tanto espacio en blanco que tenía, según él.

Por esa fecha es que surge el célebre ¨Quinquenio Gris¨, donde son
llevados a prisión autores por escribir de acuerdo a sus criterios o
manifestar criterios opuestos al régimen, en sus conversaciones con
amigos extranjeros.

Fidel Castro los tenía muy bien vigilados a través de su Seguridad del
Estado, compuesta por agentes graduados de la KGB que le transmitían
diariamente los partes de guerra contra los que se salían del aro.

Así, de un plumazo, desapareció a eminentes poetas como Heberto Padilla,
Francisco Riverón Hernández, Belkis Cuzá Malé y muchos otros, y le hizo
la guerra a Pablo Neruda, por sus relaciones con Washington, a Jorge
Edwards, por conversar con escritores disidentes, a Mario Vargas Llosa,
por denunciar su falta de libertad y a Nicanor Parra, por cambiar su
frase Cuba sí, yanquis no, por Cuba sí, yanquis también.

Luego sufrió una amarga y merecida experiencia, cuando cientos de
intelectuales extranjeros famosos no sólo le dieron la espalda, sino
que pusieran además sus firmas en documentos donde El Iluminado, quedó
acusado para la Historia como un malvado dictador, por su política
represiva contra los que escriben.

En su guarida de Punto Cero, bien alejado de todas las masas, el tirano
contempla en silencio, porque así ha tenido que ser, cómo se le rebelan
sus ovejas.

¿Acaso estamos ante las mismas u otras generaciones que no han querido
librarse del “pecado original”?

Source: Los escritores cubanos y el Gran Hermano | Cubanet –
http://www.cubanet.org/opiniones/los-escritores-cubanos-y-el-gran-hermano/

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