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De Ford a Oggún – historia de Cuba contada por tractores

De Ford a Oggún: historia de Cuba contada por tractores
Con relación a su población, como ningún otro país latinoamericano Cuba
contó con maquinaria agrícola
martes, diciembre 22, 2015 | Alberto Méndez Castelló

LAS TUNAS, Cuba.- Durante un recorrido de seis meses por Estados Unidos,
al mediodía del viernes 19 de septiembre del año pasado, el Keystone
Antique Tractor Museum estaba a la vista en Colonial Heighs, Virginia.

Pero si el Keystone es una institución especializada en historia de la
maquinaria agrícola estadounidense, menos no puede decirse de granjas y
granjeros vistos por este corresponsal en los treinta y tres estados
visitados durante aquel recorrido.

En campos cultivados con maquinaria del siglo XXI, gente rural exhibía a
la vista del caminante tractores fabricados en la primera mitad del
siglo pasado; son aquellos como los que, con mil remiendos, todavía hoy
ruedan en Cuba y con los que tanta gente se gana la vida luego de
exhumarlos de los cementerios de tractores expropiados a sus dueños en
los años 60, en virtud de las leyes de reforma agraria del régimen
comunista.

La Isla de los Milagros

Pero lo inimaginable aquel día de septiembre no era el hecho de
encontrarse este corresponsal con una parcela importante de la Historia
de Cuba –la del origen de su mecanización agrícola–, sino entrever una
antigualla como las exhibidas en Keystone y en tantos portones
estadounidenses transformada en flamante “tractor Oggún”, en La Habana.

Y como si la aparición de Oggún –nombre de un santo en la religión
yoruba– devenido tractor no fuera suficiente, poco después se nos
aparecería otro milagro: nada menos que el mismísimo secretario de
Agricultura de Estados Unidos, boquiabierto en los campos habaneros ante
los tractores que en su país son piezas de museo, y por supuesto, ante
Oggún sobre ruedas tractoras.

Imposible imaginar –por difícil de creer– un tractor con nombre de
orisha producido por una empresa estadounidense establecida en Cuba.
Oggún significa, entre otros símbolos, el comienzo, el principio, la
mañana, la primavera, la fuerza, el herrero.

Pero la noticia de la que se habían hecho eco medios internacionales
acreditados en La Habana, la oficializaría el noticiero estelar de la
televisión estatal poco después. “La empresa productora de tractores
Cleber se ha convertido en la primera compañía estadounidense en recibir
autorización del gobierno de Cuba para establecerse en la ZEDM (zona
especial de desarrollo Mariel)”, había reportado EFE.

Saul Berenthal y Horace Clemmons son los propietarios de la compañía
Cleber, con sede en Alabama. “A Clemmons se le ocurrió la idea de
construir un tractor adecuado a las condiciones de la agricultura cubana
dominada por pequeños agricultores”, dijo Berenthal a los medios.

Oggún, el tractor para Cuba ideado por Clemmons, parte de modelos Allis
Chalrmers de los años 40 del siglo pasado; esto es, un bastidor, cuatro
ruedas, un motor de gasolina de 16 caballos de fuerza y los implementos
de laboreo acoplados al chasis.

“Es como si quisieran vender un Ford modelo T al dueño de un Chevrolet
57. ¿Acaso no ven que hasta 1959 lo más moderno de lo fabricado en
Estados Unidos llegó a Cuba, incluyendo los tractores?”, dijo un
ingeniero mecánico que prefirió el anonimato para este reportaje.

Para tener una imagen cercana de la cantidad y variedad de la maquinaria
agrícola que el régimen comunista expropió en Cuba, para luego
destruirla en apenas un lustro, es útil visitar el Museo de Tractores
Antiguos en Virginia. Causa horror la improductividad del campo cubano
en pleno siglo XXI cuando se conoce que la maquinaria exhibida allí, la
más adelantada de su tiempo, llegó a Cuba temprano en el siglo XX.

Lo que dicen y lo que callan

En su “Historia de la reforma agraria en Cuba”, Orlando Valdés dice: “El
tractor, medio productivo que humaniza el trabajo en el campo, que
simboliza un determinado nivel tecnológico y de organización era
inexistente en los campos de Cuba; en 1931, sólo 1735 unidades
trabajaban en las fincas”.

Archie A. Stone y Harold E. Gulvin respecto a la historia del tractor en
“Maquinaria agrícola”, dicen: “Poco antes de 1900 se inventaron las
máquinas de vapor de propulsión propia, pero eran pesadas y costosas.
Después de 1900 se pudo disponer de los primeros tractores de gasolina,
también grandes y pesados. Por el año 1925 se empezaron a usar los
tractores para uso general que fueron una piedra miliar en la historia
del perfeccionamiento del tractor”.

Esto quiere decir, aunque no lo dice “Historia de la reforma agraria en
Cuba”, que a sólo seis años de perfeccionarse el tractor en Estados
Unidos, casi dos mil de ellos ya trabajaban en los campos cubanos.

Según la Dirección General de Estadísticas del Ministerio de Hacienda,
entre 1935 y 1958 Cuba había importado una cifra cercana a los 26 mil
tractores. Y según puede comprobarse en el museo Keystone, el precio
original en Estados Unidos de un tractor Ford, ligero, de ruedas, modelo
8N era de 1 404 dólares. Y entre 1947 y 1953 Ford produjo 524 mil
tractores de este modelo.

Pero en 1949 ya era posible adquirir en Cuba, a través de la compañía J.
Z. Horter y enviado directamente al comprador desde Estados Unidos, un
tractor Caterpillar pesado, de orugas, modelo D2. Costaba 4 903 pesos,
el mismo precio que si hubiera sido adquirido en los almacenes de esa
compañía en la Isla, cuyas oficinas tenían sede en Obispo y Oficios, La
Habana.

A Dios rogando y con el mazo dando

“No era raro que los tractores en Cuba, fundamentalmente los de esteras
para trabajos pesados, contaran con tres tractoristas, dos fijos y uno
suplente, porque trabajaban ininterrumpidamente, día y noche, 24 horas
los 365 días del año mientras el tiempo lo permitiera, moviéndose de una
finca a otra, a donde hubiera trabajo y pagaran por él”, me ha referido
mi padre. Sólo así se explica que con poco menos de 26 mil tractores,
antes de 1959 en Cuba no existieran tantas tierras ociosas como las hay hoy.

Y otro nonagenario como mi padre, el viejo Joaquín, quien fuera mecánico
de tractores aseguró: “Como las piezas de repuesto las teníamos a la
mano, los tractores los reparábamos en el mismo campo, fuera de día o de
noche y resuelto el problema ahí mismo seguían trabajando”.

Sólo de la marca Ferguson, en 1958 la Fábrica Nacional de Implementos
Agrícolas, con oficinas en Infanta y Benjumeda, La Habana, anunciaba que
sus 25 agencias distribuidas por todas las provincias de Cuba, ofrecían
piezas de repuesto a cinco mil tractores.

76 mil tractores trabajando sólo cuatro horas por día

Pero no se piense que con la ruptura de las relaciones Cuba-USA cesó el
flujo de maquinaria agrícola hacia la Isla. Muy por el contrario. A
partir de los años 60 y hasta poco antes de su desplome, el campo
socialista y particularmente la extinta URSS proporcionaron miles de
tractores a Cuba, que también adquirió maquinaria capitalista de las
firmas Fiat, Renault y Comatsu por sólo citar tres ejemplos.

El doctor Armando Novoa González refiere en “La agricultura en Cuba”
que, en 1989, en la Isla había poco más de 76 mil tractores, pero que el
promedio de trabajo por equipo sólo era de 4,7 horas diarias. Quizás
esta ociosidad constituya parte importante del conjunto de causas
originarias de las miles de hectáreas de terrenos labrantíos
improductivos en Cuba.

Para que el tractor vuelva a ser tractor en Cuba

Hoy en Cuba, salvo los tractores estatales de reciente adquisición o los
muy conservados por sus dueños destinados a la producción agropecuaria y
no al simple acarreo, pocos son los que están aptos para otra prestación
que no sea la de tirar, por lo que bien pueden considerarse bueyes
motorizados.

Más que saber cuántos tractores hay en la Isla, importa conocer con
cuántos implementos hoy cuenta cada tractor en Cuba y en qué aptitud
están para accionarlos en las condiciones del siglo XXI, esto es en un
laboreo amigable con el empobrecido suelo cubano. Así, amén de
maquinaria, habrá que importar partes y piezas, y lo que es más
importante aún: experiencia e intelecto. Solo desterrando la desidia y
la improvisación el tractor volverá a ser productivo en Cuba.

Source: De Ford a Oggún: historia de Cuba contada por tractores |
Cubanet –
www.cubanet.org/actualidad-destacados/de-ford-a-oggun-historia-de-cuba-contada-por-tractores/

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