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Palos y pedradas para los cuentapropistas del agro

Palos y pedradas para los cuentapropistas del agro
Una difícil semana están viviendo los emprendedores en la capital
sábado, enero 23, 2016 | Osniel Carmona Breijo

LA HABANA, Cuba.- Una difícil semana están viviendo los cuentapropistas
que en la capital se dedican a la gestión comercial de alimentos
agrícolas. Y es que una nueva disposición adoptada por los Consejos de
Administración (CAM) del Poder Popular en los municipios citadinos
suspendió el ejercicio de la principal fuente de ingresos para estas
personas.

A primera hora de la jornada del lunes, inspectores de diferentes
cuerpos anunciaron a los carretilleros –vendedores ambulantes de
productos agrícolas– que hasta nuevo aviso queda prohibida su actividad
comercial, según comunicaron afiliados a esta figura del trabajo privado.

La ley, orienta la abogada Laritza Diversent, indica que una vez
obtenida la licencia operativa se puede ejercer el trabajo privado de
manera indefinida en tanto no se legisle algo que contradiga lo establecido.

No obstante, confiere una facultad a los CAM para limitar en
determinadas áreas o circunstancias, dentro del territorio que
fiscalizan, la actividad que consideren pertinente, de acuerdo con
Diversent, quien dirige la asociación de asesoría legal CUBALEX.

“Se trata de una facultad discrecional, y siempre que se aplique y no se
publique, coloca en riesgo el desarrollo de la actividad y la economía
individual y familiar –de los cuentapropistas–. Tiene que ser presentada
y explicada con antelación. Además, va en sentido contrario con lo que
se establece en los Lineamientos –del Partido Comunista–“, aclara.

Vendedores ambulantes entrevistados, exponen que recibieron la mala
nueva en la jornada del lunes. La mayoría desconoce el motivo del
“parón” y el tiempo que durará.

José María Carreño, carretillero del municipio La Habana Vieja, sostiene
que “esto viene por los precios, hace días nos están presionando –los
inspectores– para que los bajemos. Pero no se puede, esto es una cadena
y estamos en el eslabón final”.

Solicitando anonimato en su colaboración, una Inspectora General
Integral informó que la medida se implementa solo en los municipios
Cerro, Centro Habana y La Habana Vieja, donde persiste la “especulación
más alta con los precios de los productos agrícolas”.

Explica que la suspensión se puede extender a otros municipios.

El miércoles, añade, se comenzó a anunciar un nuevo ‘candado’ para la
venta de carne de cerdo, cuya cotización máxima se fijó en 18 pesos la
libra. La devaluación supone un descuento de más de diez pesos por libra.

“Estamos esperando algo similar con los productos agrícolas, entonces
seguro las carretillas volverán a circular”, adelantó.

El efecto dominó

La mayoría de los carretilleros acusan no poder bajar los precios a la
población hasta que los mercados mayoristas ofrezcan ofertas más económicas.

En busca de posibles respuestas este reportero visitó el Agro Mercado
Mayorista de Abasto El Trigal, ubicado en la conjunción de los
municipios Arroyo Naranjo y Boyeros.

La funcionaria al frente de la Cooperativa de Servicios que administra
el recinto, rehusó identificarse o suministrar información si no se
presentaba una acreditación de la prensa oficial. Además, con amenazas
de expulsión, prohibió tomar imágenes o entrevistar empleados. Bajo un
ambiente hostil, finalmente se consiguió contactar a trabajadores,
intermediarios y compradores.

Según un miembro del equipo de Seguridad, la afluencia de comerciantes
mayoristas –intermediarios que cubren la oferta a los
carretilleros y dueños de tarimas– disminuyó considerablemente en lo que
va de año.

“Veinte días atrás los camiones de mercancías tenían que pasar horas de
cola hasta entrar. En las últimas jornadas la vía y la plataforma
permanecen libres para los que llegan”, comentó.

Señala que solo los lunes y viernes, “cuando vienen los intermediarios
del Oriente”, las tarimas del mercado se llenan de mercancías. Producto
de esa situación, la Cooperativa decidió no abrir sus puertas los martes
y jueves.

“Hay rumores de que pueden cerrar el negocio si no logramos resolver que
los precios bajen rápido”, resaltó.

Eric Galván, carretillero del municipio Cotorro que acude una vez por
semana al Trigal para abastecer su puesto, destacó que desde que Raúl
Castro anunció la disposición de topar los precios, estos parecen
resistirse a la gravedad.

“La libra de malanga subió de seis a nueve y diez pesos. El plátano
“macho” de 1.50 a 2.50 cada uno, la caja –40 libras aproximadas– de
tomate de ensalada subió de 400 a 650 pesos. El saco –cercano a las 50
libras– de pepino de 220 se montó en 270 pesos, el de pimientos –30
libras aproximadas– de 200 a 250. Una macito de 4 o 5 zanahorias subió
de 5 a 10 pesos, igual que la remolacha”, describe Galván.

Leonardo González, carretillero de Boyeros, puntualizó que El Trigal
existe, “y más aún en esas condiciones”, porque “el gobierno no permite
opciones de competencia de ningún tipo, por lo que obligatoriamente hay
que morir aquí. Quiere que compremos en la oferta y demanda que impone y
que vendamos con precios topados”.

A Dios rezando y con el mazo dando

Paralelo a los carretilleros, los vendedores mayoristas o
intermediarios, reciben la presión gubernamental para que comercien con
precios menos agresivos.

Al pie de un tráiler, Dagoberto Escudero vende los plátanos que trajo
desde la provincia de Artemisa. Mientras tomaba un aire, argumentó que
la inseguridad sobre el futuro de los precios anunciados por Castro,
marcó la arrancada en la nueva escalada.

“Ahora todo el mundo quiere vender a full la mercancía que le cae. Nadie
sabe lo que va a pasar mañana, quizás este negocio desaparezca”,
espetó. “Por otro lado tienes que cómo no bajamos los precios, las
patrullas y los inspectores están cerrando el paso y día por día son más
los decomisos y las multas. Eso provoca que precisamente vengan menos
mayoristas, y por lo tanto los que si llegan pueden imponer más fácil
sus precios”.

Asimismo, alega que los productores se oponen a colaborar con la
disminución de los precios.

“Todos con los que yo negocio dicen que si tienen que perder, prefieren
no sembrar las tierras. Así que no sé cómo esta gente –el gobierno– le
va a poner el cascabel al gato”, dijo.

Source: Palos y pedradas para los cuentapropistas del agro | Cubanet –
www.cubanet.org/actualidad-destacados/palos-y-pedradas-para-los-cuentapropistas-del-agro/

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