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Para el gobierno cubano, la culpa es de los “intermediarios”

Para el gobierno cubano, la culpa es de los “intermediarios”
La histeria oficial contra estos comerciantes aumenta, junto con los
precios de los productos
viernes, enero 22, 2016 | Orlando Freire Santana

LA HABANA, Cuba.- Después que el gobernante Raúl Castro reaccionara
airadamente, durante la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, tras escuchar la queja de un diputado en relación con los altos
precios de los productos del agro, una gran campaña mediática se ha
desatado en torno a ese asunto.

Tal vez el revuelo sea solo comparable con lo acontecido en 1986, cuando
Fidel Castro eliminó los mercados libres campesinos al acusar de
“explotadores del pueblo” a los productores y comercializadores que
operaban mediante el sistema de oferta-demanda.

Los periodistas oficialistas y los funcionarios gubernamentales se
devanan los sesos intentando hallar la causa de la actual escalada de
precios. Algunos opinan que los niveles de producción no satisfacen la
demanda de la población; mientras que otros miran hacia la baja
contratación que pactan los productores con el Estado, lo que ocasiona
que buena parte de los productos se “fuguen” hacia los mercados y plazas
que venden a precios liberados. Y no faltan los analistas que, de un
modo menos beligerante, advierten cómo han subido los costos de
producción en la agricultura, motivados por la carestía de la mano de
obra y los altos precios que el propio Estado les cobra a los campesinos
por los insumos que estos necesitan.

Sin embargo, el blanco principal de las acusaciones oficialistas son los
comercializadores privados de los productos del agro, a los que
denominan despectivamente “intermediarios”. Se dice que estos
intermediarios son los responsables de que la población pague los
productos a un precio desproporcionadamente alto con respecto al precio
de venta de los productores.

El periódico oficialista Trabajadores, en su edición del lunes 11 de
enero, publicó el artículo “Solución muy demorada”, el que concluye de
esta manera: “Urge contratar todas las cosechas y lograr que estas
lleguen a sus destinos sin intermediación de especuladores que llevan
los precios al cielo”.

Al día siguiente, en el periódico Granma, órgano oficial del Partido
Comunista, apareció un llamamiento del oficialista Sindicato Nacional de
Trabajadores Agrícolas y Forestales, que en una de sus partes expresa:
“Tenemos la más firme convicción de que el aumento de las producciones
agropecuarias junto a la eliminación de los intermediarios, contribuye a
la disminución de los altos precios de los productos agrícolas”.

Ahora se insiste en que los productos viajen directamente desde las
manos del productor hasta la mesa de los consumidores. Pero se pasa por
alto una evidencia: el campesino que trabaja la tierra no puede
dedicarse a comercializar sus producciones. Es necesaria la presencia de
un ente que comercialice los productos. Y en ese sentido, en lo
fundamental, solo existen dos modalidades: las entidades
comercializadoras estatales, conocidas como Acopio estatal, y los
comercializadores privados.

La primera de ellas, a su ineficiencia histórica, agrega por estos días
la calamitosa situación que exhiben los mercados agropecuarios
estatales. Comoquiera que estos mercados deben vender a la población a
precios topados, casi nunca pueden adquirir los productos de manos del
productor ni de los comercializadores privados, pues los precios a pagar
por ellos serían superiores a los topados que les aplican a los
consumidores finales. Entonces no les queda más remedio que esperar por
el Acopio estatal, que cuando no carece de transportación, le faltan los
envases, para que les suministre los productos. Resultado: tarimas vacías.

Por el contrario, los mercados que funcionan bajo el sistema de
oferta-demanda, y que son abastecidos por los comercializadores
privados, presentan por lo general un surtido apreciable y de calidad.

El cubano de a pie, sobre todo el que no se deja engatusar por el
discurso oficialista, es consciente de que, si se materializa la
embestida contra los “malvados intermediarios”, podría sobrevenir una
hambruna como la del período especial en los años 90. Sería peor el
remedio que la enfermedad.

Source: Para el gobierno cubano, la culpa es de los “intermediarios” |
Cubanet –
www.cubanet.org/opiniones/para-el-gobierno-cubano-la-culpa-es-de-los-intermediarios/

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