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Los vaticinios del VII Congreso y la conceptualización del socialismo

Los vaticinios del VII Congreso y la conceptualización del socialismo
DIMAS CASTELLANOS | La Habana | 16 Abr 2016 – 5:41 am.

El fracaso del “socialismo” cubano, confirmado por los escasos
resultados de las reformas, tiene como primera causa la ausencia de
democracia.

Las subvenciones de la Unión Soviética, las de Venezuela y la
confrontación con EEUU solaparon su inviabilidad durante décadas. La
desaparición de esos factores, combinado con la impostergable
sustitución de los dirigentes históricos, la necesidad de legitimar a
los sustitutos y el creciente descontento potenciado con la visita del
presidente Barack Obama, han puesto de manifiesto la insoluble
contradicción entre las reformas y la conservación del poder, todo lo
cual ha generado un escenario definitorio para el presente y futuro de
Cuba.

Ante la escasez y aumento de los precios de los productos del agro, la
reanimación del éxodo, el descreimiento, la apatía y el descontento
generalizado, la única posibilidad de sacar al país de la crisis es
brindarle a las reformas el carácter estructural y la profundidad que
requieren. El obstáculo radica en que los que detentan el poder carecen
de fuerza para impedir los cambios, pero conservan la suficiente para
lentificarlos.

Después de aquella declaración que aseguraban que “ahora sí vamos a
construir el socialismo” y de aquella acerca de que “nadie sabía cómo se
construía”, en medio de esa compleja situación el VII Congreso del
Partido Comunista de Cuba (PCC) se propone conceptualizar el fracasado
socialismo cubano.

En julio de 2007 el jefe del Estado cubano, al referirse a la situación
crítica de la agricultura, planteó la necesidad de “introducir los
cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios”. En enero
de 2014, habló de “una creativa conceptualización teórica del socialismo
posible en las condiciones de Cuba”. Y en julio de 2015 expresó ante el
parlamento cubano, “que se perciben intentos de introducir sutilmente
plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo
neocolonial, peligro que deberá contrarrestarse, entre otros medios, con
una creativa conceptualización teórica del socialismo posible en las
condiciones de Cuba”.

En La República, Platón ofrece un estudio sobre la organización de lo
que consideraba una sociedad perfecta. En el Nuevo Testamento, Pablo
narra cómo los que poseían propiedades las vendían, traían el dinero y
lo depositaban a los pies de los apóstoles, quienes lo repartían según
las necesidades de cada uno. En Utopía, Tomás Moro describe la vida en
una isla de ficción donde los intereses de los individuos se encuentran
subordinados a los de la sociedad y la tierra pertenece a todos. En la
Ciudad del Sol, Tomás Campanella describe una sociedad ideal siguiendo
el modelo expuesto por Platón. Babeuf, pensador y político francés y
fundador del socialismo revolucionario, defendía la colectivización de
los bienes, la absoluta igualdad política y económica de todos los
ciudadanos y la supresión de la propiedad privada. El socialista utópico
Saint-Simon propuso un modelo social liderado por hombres sabios para
beneficiar a todos los sectores de la sociedad. Charles Fourier, por su
parte, consideraba que el Estado ideal se alcanzaría al desaparecer las
diferencias mediante la interrelación entre ricos y pobres. Mientras que
el británico Robert Owen, considerado el padre del movimiento
cooperativo, realizó un experimento de socialismo en el que perdió buena
parte de su fortuna. Por último, Marx y Engels vaticinaron que el
conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción
conduciría inexorablemente a la formación comunista.

Las ideas de estos últimos, materializadas en Rusia y extendidas a otras
regiones, condujeron al fracaso en todas partes y en todas las épocas.
En Cuba, transcurrido 55 años desde la declaración del carácter
socialista de la revolución, el estado de crisis confirma el papel vital
de la democracia en cualquier modelo, socialista o no.

Por esa enorme experiencia, fallará la conceptualización, uno de los
seis documentos que aprobarán los delegados al VII Congreso, si acaso no
desata las fuerzas productivas y libera la economía de las trabas
ideológicas, extiende el trabajo por cuenta propia y el cooperativismo a
todas las actividades de producción y servicios, y elimina las trabas
dirigidas a impedir la formación de una clase media.

Si acaso no complementa esas decisiones con libertades para que los
cubanos puedan ser inversionistas en su país, asociarse libremente y
contratarse como trabajadores libres, entonces la conceptualización será
una nueva atadura a las fuerzas productivas y a las potencialidades de
un pueblo dotado de capacidad e iniciativa para el éxito.

Hasta ahora la prensa oficial continúa enfrascada repetir por todos los
medios de comunicación las consignas: “Sin el Partido no podrá existir
la Revolución… El papel esencial del partido como vanguardia de la
Revolución… En el Partido se sintetizan los sueños de todos los
revolucionarios… El Partido lo resume todo… Nuestra ideología nos hace
más fuerte e invencibles… El Partido: el mejor fruto de la Revolución…
No podemos fragmentar a nuestro pueblo… Los hombres mueren, el Partido
es inmortal… Solo el Partido puede ser el digno de la confianza
depositada por el pueblo en el único Comandante en Jefe de la Revolución
Cubana…”

Sin embargo temas cruciales como la dualidad monetaria, las reformas de
la ley electoral y de la Constitución, la insuficiencia de los salarios
y la evaluación de la marcha de las relaciones con EEUU, brillan por su
ausencia.

La subordinación de la sociedad al Estado es contraproducente con el
desarrollo y está en contradicción con la experiencia histórica y con
los cambios en la arena internacional. Cuba demanda un proyecto de país
en correspondencia con las exigencias y necesidades de los cubanos, que
poco tienen que ver con esa batería de consignas. Ojalá que el Congreso
nos sorprenda con todo lo contrario a los vaticinios.

Source: Los vaticinios del VII Congreso y la conceptualización del
socialismo | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1460659101_21685.html

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